{"id":79,"date":"2013-06-20T12:58:00","date_gmt":"2013-06-20T12:58:00","guid":{"rendered":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=79"},"modified":"2018-05-29T03:50:06","modified_gmt":"2018-05-29T03:50:06","slug":"la-television-en-los-ninos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=79","title":{"rendered":"LA TELEVISI\u00d3N EN LOS NI\u00d1OS"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Lida Prypchan<\/strong><br \/>\n<a style=\"clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;\" href=\"https:\/\/3.bp.blogspot.com\/-38hSS_adduc\/UeVDyDKVn6I\/AAAAAAAARfs\/28-zy3gEwOo\/s1600\/KID_TV_small.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/3.bp.blogspot.com\/-38hSS_adduc\/UeVDyDKVn6I\/AAAAAAAARfs\/28-zy3gEwOo\/s1600\/KID_TV_small.jpg\" alt=\"\" width=\"344\" height=\"242\" border=\"0\" \/><\/a>Con relativa frecuencia, hay preguntas que se quedan sin respuestas. Tambi\u00e9n con cierta frecuencia, cuando hay respuestas, no hay quien las oiga o parecen pasar desapercibidas. Una cosa es la linda experiencia de tener un hijo, y otra cosa es convertirse en padres y estructurar y educar ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Los padres a menudo se quejan de la televisi\u00f3n. Cuando se plantean de manera cr\u00edtica: \u00bfdejar a sus inocentes ni\u00f1os ante tan mala influencia?\u00a0 Lo hacen enga\u00f1\u00e1ndose a s\u00ed mismos, escamoteando la verdad de que sin ella los padres de hoy no sabr\u00edan c\u00f3mo soportar a sus ni\u00f1os; siendo sinceros los padres tienen que reconocer que sin televisi\u00f3n, no tendr\u00edan un minuto de tranquilidad.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, como suele suceder, si la crianza de los ni\u00f1os es causa de molestia y sus relaciones con los adultos\u00a0 se deterioran, siempre se puede echar la culpa a los programas de televisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se puede trasladar la responsabilidad al Estado porque no obliga a las cadenas televisivas a generar una programaci\u00f3n plenamente educativa y edificante.<\/p>\n<p>\u201cLa televisi\u00f3n es responsable de la violencia juvenil\u201d es una semi-verdad frecuentemente repetida.<\/p>\n<p>En su columna llamada \u00a0\u201cReloj de Arena\u201d del cotidiano de circulaci\u00f3n nacional venezolano \u201cEl Nacional\u201d, el\u00a0 fil\u00f3sofo, psic\u00f3logo y educador Ignacio Burk, public\u00f3, a inicio de los a\u00f1os \u201980, un an\u00e1lisis que permite sacar conclusiones propias sobre este tema.<\/p>\n<p>Se sabe, por muchos estudios efectuados, que en realidad la televisi\u00f3n incrementa la agresividad humana desde la misma infancia. Aunque no s\u00f3lo afecta a los ni\u00f1os, pues lo hace igualmente con los adultos.<\/p>\n<p>Cabe recordar que en el Congreso Latinoamericano de Psiquiatr\u00eda (APAL), realizado en Caracas, Venezuela, en 1979, el entonces presidente de la Rep\u00fablica Luis Herrera Camp\u00edns, en su discurso inaugural expres\u00f3 su preocupaci\u00f3n ante el problema de la violencia e hizo hincapi\u00e9 en el hecho que los programas televisivos nocturnos eran tradicionalmente de violencia, miedo y terror.<\/p>\n<p>Se preguntaba c\u00f3mo dormir\u00edan aquellas personas despu\u00e9s de recibir esa dosis de violencia.<\/p>\n<p>Regresando a la influencia de la televisi\u00f3n en los ni\u00f1os, Ignacio Burk expresa que lo ideal ser\u00eda que el hogar del ni\u00f1o desconociera y repudiara la agresi\u00f3n, que los padres conversaran directamente con los hijos lo que hab\u00edan visto en la programaci\u00f3n televisiva, qu\u00e9 hab\u00edan admirado y qu\u00e9 hab\u00edan rechazado.<\/p>\n<p>Si esto ocurriese, la TV podr\u00eda producir beneficiosos efectos educativos, por m\u00e1s que reflejara la violencia y los hechos repudiables de la realidad social.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfcu\u00e1ntos padres se sientan con sus hijos a discutir los programas, a ense\u00f1arles a interpretar los programas?\u00a0 El meollo del asunto es evolucionar para convertirse en padres responsables y preparados.<\/p>\n<p>Ante la violencia televisiva, se enfrentan dos corrientes extremas. Una condena la televisi\u00f3n, sobre todo la comercial, por las secuelas de brutalidad, sexo desenfrenado, y cocina mental de estupefacientes. La otra defiende, con igual fervor, el consumo \u00f3ptico de violencia y sexo como sana y necesaria purgaci\u00f3n que libera al sujeto de su carga de agresividad que d\u00eda a d\u00eda va acumulando en la vida.<\/p>\n<p><strong>De estas teor\u00edas se derivan cuatro posiciones<\/strong><\/p>\n<p>La primera se\u00f1ala que los ni\u00f1os que observan conductas violentas, las aprenden cognitivamente y las retienen durante alg\u00fan tiempo.<\/p>\n<p>La segunda teor\u00eda supone que el consumo ocular de violencia excita a las personas que son habitualmente pac\u00edficas, pero apacigua a los que suelen ser violentos. El aumento de la agresividad est\u00e1 en raz\u00f3n inversa a la presi\u00f3n de las frustraciones represadas del sujeto.<\/p>\n<p>La tercera posici\u00f3n es de quienes piensan que brutalidad y violencia, lejos de determinar imitaci\u00f3n, m\u00e1s bien suscita repulsi\u00f3n.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo est\u00e1 la teor\u00eda que dice que el constante consumo de violencia audiovisual embota la sensibilidad. Llega el momento en que, tanto para adultos como para ni\u00f1os, el mirar a sus anchas las truculencias televisadas es productivo para que cojan fortaleza, est\u00e9n preparados y m\u00e1s adelante puedan enfrentarse \u201ctranquilos y sin nervios\u201d a un mundo feroz y cruel.<\/p>\n<p>Finalmente Burk concluye que los individuos criminalmente agresivos no son engendros de la TV \u00fanicamente, hay dos factores m\u00e1s importantes que son: un ambiente familiar y sociocultural profundamente deteriorado y la temprana estructuraci\u00f3n antisocial de la personalidad.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la programaci\u00f3n para ni\u00f1os no es tan \u201cnatural\u201d como se cree. \u201cNatural\u201d ser\u00eda que los ni\u00f1os fuesen guiados al respecto por sus padres, pero lo impide el foso de la incomunicaci\u00f3n generacional que se ha hecho infranqueable.<\/p>\n<p>Crece al margen de la vida y la profesi\u00f3n de los suyos. No le dan la oportunidad de identificarse con personajes reales, tales como sus familiares y parientes que podr\u00edan ser admirados por ellos. Para satisfacer su necesidad de modelos, la televisi\u00f3n les ofrece personajes irreales y fantasiosos.<\/p>\n<p>Esta toma de posesi\u00f3n de la mente infantil que opera la televisi\u00f3n por motivo de negocios, tal vez de ideolog\u00eda, podr\u00eda ser m\u00e1s grave y perniciosa que sus escenas de violencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Lida Prypchan Con relativa frecuencia, hay preguntas que se quedan sin respuestas. Tambi\u00e9n con cierta frecuencia, cuando hay respuestas, no hay quien las oiga o parecen pasar desapercibidas. Una cosa es la linda experiencia de tener un hijo, y otra cosa es convertirse en padres y estructurar y educar ni\u00f1os. Los padres a menudo &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=79\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-79","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized","nodate","item-wrap"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/79","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=79"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/79\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":731,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/79\/revisions\/731"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=79"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=79"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=79"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}