{"id":50,"date":"2013-08-12T21:10:00","date_gmt":"2013-08-12T21:10:00","guid":{"rendered":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=50"},"modified":"2018-05-19T02:48:04","modified_gmt":"2018-05-19T02:48:04","slug":"el-espejo-y-la-mascara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=50","title":{"rendered":"EL ESPEJO Y LA M\u00c1SCARA"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Lida Prypchan<\/strong><br \/>\n<a style=\"clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;\" href=\"https:\/\/psifiloartes.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/mirror_and_mask.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/psifiloartes.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/mirror_and_mask.jpg\" alt=\"\" width=\"306\" height=\"306\" border=\"0\" \/><\/a><\/p>\n<p>El Alto Rey libr\u00f3 la batalla de Clontarf. En vista de su triunfo, habl\u00f3 con el poeta para que cantara su victoria y su loa. Le dijo: \u00bfquisieras que ambos nos hici\u00e9ramos inmortales? \u00bfte crees capaz de llevar a cabo lo que te he pedido? El poeta, tras una afirmaci\u00f3n, lo puso al tanto de los largos estudios que hizo durante doce inviernos, lo docto que era en las disciplinas de la m\u00e9trica. Satisfecho y cansado del discurso del poeta, el Rey dijo: dentro de un a\u00f1o recitar\u00e1s tu loa ante la corte y el colegio de poetas. Esm\u00e9rate, pues, y ver\u00e1s como la recompensa no ser\u00e1 indigna de tus inspiradas vigilias. Cumplido el plazo, se present\u00f3 el poeta ante la corte y el colegio de poetas.<\/p>\n<p>El poeta declam\u00f3 su loa con seguridad y de memoria, sin omitir palabra ni letra por \u00e9l tan bien limitadas. Mientras recitaba el poeta, el Rey lo aprobaba con la cabeza y todos lo secundaron imit\u00e1ndolo. Termin\u00f3 su declamaci\u00f3n y el Rey tom\u00f3 la palabra: -Acepto tu labor. Te has guiado por los cl\u00e1sicos, es decir, de desaparecer su obra, podr\u00edas con la tuya sustituirla. Has manejado con destreza todo lo que hay referente a materia po\u00e9tica, incluyo aqu\u00ed las rimas, los metros, la docta ret\u00f3rica. Todo est\u00e1 bien, mi querido poeta, pero nada ha pasado. \u00bfQu\u00e9 quiero decirte con esto? me preguntar\u00e1s. \u00a1En los pulsos no corre m\u00e1s a prisa la sangre! \u00a1Nadie profiri\u00f3 un grito de batalla, nadie opuso el pecho a los vikingos! \u00a1Y para finalizar d\u00e9jame decirte y darte algo! Lo que he de decirte es: Te dar\u00e9 un a\u00f1o para que prepares otra loa. Como signo de nuestra aprobaci\u00f3n, este espejo de plata. El poeta s\u00f3lo dijo: doy gracias y comprendo.<\/p>\n<p>Cada quien interpretar\u00e1 a su manera la recompensa que le dio el Rey al poeta. Por mi parte, puedo decir que lo interpret\u00e9 como un llamado a la reflexi\u00f3n que le hizo el Rey al poeta. Algo as\u00ed como decirle: m\u00edrate en ese espejo. Te doy un a\u00f1o para que mires hacia tus adentros y luego vuelvas. Por el desarrollo posterior de este relato, lo analic\u00e9 de esa forma. Continuemos con el fant\u00e1stico relato borgiano.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 el a\u00f1o y se present\u00f3 el poeta ante la corte y el colegio de poetas. A diferencia de la vez anterior, no lo repiti\u00f3 de memoria sino que lo ley\u00f3 con visible inseguridad, omitiendo pasajes como si no los entendiera o no quisiera profanarlos. Lo incre\u00edble de su loa, en ese momento, fue que le\u00eda como si estuviera en la batalla. Viv\u00eda con emoci\u00f3n su loa. El Rey habl\u00f3: esto supera lo anterior y lo aniquila. Esto es digno de los doctos. Este \u00fanico ejemplar, lo custodiaremos en un cofre de marfil. Te daremos un a\u00f1o m\u00e1s ya que esperamos una obra todav\u00eda m\u00e1s alta. Como prenda de nuestra aprobaci\u00f3n toma esta m\u00e1scara de oro. Al igual que la primera vez, el poeta respondi\u00f3: doy gracias y he entendido.<\/p>\n<p>La interpretaci\u00f3n que di a esta segunda etapa del relato fue que el poeta alcanz\u00f3 el nivel de sentir la batalla en s\u00ed, por s\u00ed misma, y al hacerlo empezaba a entrar en el alma del Rey, quien hab\u00eda logrado un triunfo espl\u00e9ndido en sus t\u00e1cticas. Le daba una m\u00e1scara y custodiaba en un cofre de marfil una obra que s\u00f3lo deb\u00eda conocer la corte, el colegio de poetas y el poeta. \u00a1Toma esta m\u00e1scara para que ocultes el secreto que conoces ahora. \u00a1Dejaste de ser un poeta que lim\u00f3 palabra tras palabra, ahora entraste por las puertas que casi nadie entra: el entender mi alma!<\/p>\n<p>Pas\u00f3 el a\u00f1o, la tercera vez que se presentaba el poeta ante la corte y el colegio de poetas. En esta oportunidad, el poeta no tra\u00eda manuscrito alguno con \u00e9l. Los centinelas del palacio se dieron cuenta inmediatamente de esto. No sin estupor, el Rey lo mir\u00f3; casi era otro. Y esta es la frase, para mi forma de ver, m\u00e1s bella del relato: \u201calgo, que no era el tiempo, hab\u00eda surcado y transformado sus rasgos. Los ojos parec\u00edan mirar muy lejos o haber quedado ciegos\u201d. El poeta le rog\u00f3 al Rey que hablara unas palabras con \u00e9l. Le pregunt\u00f3 el Rey, cuando ya estaba despejada la c\u00e1mara: \u00bfhas ejecutado la oda? El poeta respondi\u00f3 con tristeza: \u201cSi, ojal\u00e1 Cristo Nuestro Se\u00f1or me lo hubiera prohibido\u201d. \u00a1No me atrevo a repetirla! El Rey le dijo: te doy el valor que necesitas. El poeta dijo el poema. Era una sola l\u00ednea. No queriendo pronunciarla en voz alta, Rey y poeta la paladearon. Ambos se miraron muy p\u00e1lidos. El Rey comenz\u00f3 a nombrar todas las maravillas que hab\u00eda visto y concluyendo le dijo: estas son maravillas, pero no se comparan con tu poema. \u00bfQu\u00e9 hechicer\u00eda te lo dio? El poeta respondi\u00f3: en el alba, me record\u00e9 diciendo una palabra que al principio no comprend\u00ed. Estas palabras son un poema y sent\u00ed que hab\u00eda cometido un pecado, quiz\u00e1 el que no perdona esp\u00edritu. Le dijo el Rey: el que ahora compartimos los dos. El de haber conocido la belleza, que es un don vedado a los hombres. Ahora nos toca expiarlo. Te dar\u00e9 ahora el tercero y \u00faltimo regalo y le puso en la diestra una daga. Del poeta sabemos que, al salir de ah\u00ed, se dio muerte con la daga regalada por el Rey, y de este sabemos que es un mendigo que recorre los caminos de Irlanda, que fue su reino, y que no ha repetido nunca el poema.<\/p>\n<p>Esta tercera y \u00faltima etapa de este relato, fue la que m\u00e1s me confundi\u00f3, la observ\u00e9 as\u00ed como el llegar a lo m\u00e1s profundo del cuento, el quitar ramas y m\u00e1s ramas para encontrar el fruto. Lo interpret\u00e9 como que el poeta hab\u00eda conocido lo m\u00e1s negro y lo m\u00e1s bello de la vida del Rey o la vida en s\u00ed. Y fue as\u00ed como librada la batalla de Clontarf, un Rey y un poeta quedaron reducidos a una sola palabra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Lida Prypchan El Alto Rey libr\u00f3 la batalla de Clontarf. En vista de su triunfo, habl\u00f3 con el poeta para que cantara su victoria y su loa. Le dijo: \u00bfquisieras que ambos nos hici\u00e9ramos inmortales? \u00bfte crees capaz de llevar a cabo lo que te he pedido? 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