{"id":46,"date":"2013-12-26T04:43:00","date_gmt":"2013-12-26T04:43:00","guid":{"rendered":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=46"},"modified":"2018-05-17T23:07:16","modified_gmt":"2018-05-17T23:07:16","slug":"el-medico-del-desnudo-espanto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=46","title":{"rendered":"EL M\u00c9DICO DEL DESNUDO ESPANTO"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Lida Prypchan<\/strong><\/p>\n<p><a style=\"clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;\" href=\"https:\/\/psifiloartes.org\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/anxiety_01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/psifiloartes.org\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/anxiety_01.jpg\" alt=\"\" width=\"362\" height=\"238\" border=\"0\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><b><\/b><span style=\"font-size: 14px;\"><strong><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-style: italic;\">La angustia como sufrimiento representa una crisis existencial,<br \/>\nun cuestionamiento del significado de nuestra vida<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14px;\"><strong><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-style: italic;\">Los enfermos del est\u00f3mago frecuentemente tienen estados de \u00e1nimo<br \/>\nt\u00edpicamente emotivos, angustiosos, desagradables, amargos\u00a0<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>La angustia como sufrimiento representa una crisis existencial, un cuestionamiento del significado de nuestra vida. Los enfermos del est\u00f3mago frecuentemente tienen estados de \u00e1nimo t\u00edpicamente emotivos, es decir, son angustiosos, desagradables, amargos.<\/p>\n<p>La mente puede afectar de un modo sorprendente el cuerpo. A este respecto, son frecuentes los dos siguientes casos: 1) existen individuos que, a causa de la angustia comienzan a sufrir molestias imaginarias, pero que ellos perciben como reales y, 2) hay otro tipo de individuos con determinadas caracter\u00edsticas en su personalidad que ocasionan una enfermedad real en sus cuerpos.<\/p>\n<p>Un ejemplo t\u00edpico del segundo caso es la \u201c\u00falcera g\u00e1strica\u201d, una enfermedad psicosom\u00e1tica. De estas explicaciones inferimos los dos objetivos de este art\u00edculo: 1) la angustia y 2) las enfermedades psicosom\u00e1ticas.<\/p>\n<p><strong>La Angustia o La Nada<\/strong><\/p>\n<p>Un hombre siente malestar. Consulta al m\u00e9dico. Despu\u00e9s de realizarle varias evaluaciones f\u00edsicas, el m\u00e9dico le dice: \u201cUsted no est\u00e1 enfermo, lo que siente es un malestar imaginario\u201d. Tras estas palabras, le aconseja distraerse, o le recomienda ejercicios de voluntad, como \u201ctenga br\u00edos\u201d, y lo remite a un psiquiatra. El hombre intenta sobreponerse, pero los malestares f\u00edsicos y la angustia, solos o acompa\u00f1ados de tristeza, contin\u00faan y posiblemente con mayor intensidad.<\/p>\n<p>Finalmente se decide y consulta un psiquiatra. Este, en el curso de las entrevistas, le ense\u00f1ar\u00e1 a percibir las muchas maneras en que la angustia puede manifestarse. Pero \u00bfqu\u00e9 es la angustia?\u00a0 \u00bfEn qu\u00e9 se diferencia del miedo?<\/p>\n<p>La angustia es: \u201c<em>el estado de esp\u00edritu del individuo en el que percibe y siente que su existencia est\u00e1 amenazada por la ruina, que puede hundirse con todo y convertirse en nada<\/em>\u201d. Se interpretar\u00eda de la siguiente manera: cuando nacemos venimos de la nada y cuando morimos nos dirigimos hacia la nada. Lo m\u00e1s esencial de\u00a0 la angustia, es el miedo a la muerte, esa nada a la que nuestra finitud nos conduce.<\/p>\n<p>A este estado se le ha llamado \u201c<em>angustia existencial<\/em>\u201d, de la cual se deriva la \u201c<em>angustia psicol\u00f3gica<\/em>\u201d, que puede ser normal o patol\u00f3gica. La \u201cangustia existencial\u201d &#8211; la cual tambi\u00e9n es llamada el \u201c<em>Desnudo Espanto<\/em>\u201d &#8211; expresa la conciencia \u00edntima de la propia finitud. La \u201cangustia psicol\u00f3gica\u201d es el extra\u00f1o m\u00e9todo por el cual el individuo llega a padecer malestares imaginarios que, en verdad, siente como reales.<\/p>\n<p>La angustia se diferencia del miedo, en que el miedo es producido por una amenaza real, mientras que la angustia es una amenaza desconocida, ilocalizable e indefinible. La angustia es el eco de la nada. La nada significa negar. La angustia como sufrimiento representa una crisis existencial, un cuestionamiento del significado de nuestra vida.<\/p>\n<p><strong>Las Enfermedades Psicosom\u00e1ticas: la \u00dalcera G\u00e1strica<\/strong><\/p>\n<p>Una gran cantidad de personas padece malestares gastrointestinales. Sin duda alguna, entre estos malestares gastrointestinales, las \u00falceras en el est\u00f3mago y el duodeno representan las formas m\u00e1s relevantes. Estas patolog\u00edas, seg\u00fan los especialistas, amenazan con convertirse en una aut\u00e9ntica epidemia.<\/p>\n<p>El panorama a nivel mundial es el siguiente: si se comparan las dos guerras mundiales, se observa que en el ej\u00e9rcito ingl\u00e9s, por dar un ejemplo, el n\u00famero de licencias a causa de \u00falceras g\u00e1stricas, fue treinta y tres veces m\u00e1s elevado, lo que demuestra un aumento pavoroso. Despu\u00e9s de la guerra en Am\u00e9rica, se contaban registrados seis millones y medio de casos de \u00falcera. En 1945, hab\u00eda un caso de \u00falcera cl\u00ednicamente diagnosticado por cada treinta habitantes;\u00a0 todos los pa\u00edses de Europa del Norte ofrecen el mismo espect\u00e1culo y, en Suecia aument\u00f3 de una manera alarmante esta enfermedad especialmente en los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>La \u00falcera g\u00e1strica es una enfermedad particularmente notoria en la vida familiar y social debido a la frecuencia de las reca\u00eddas (60 %) y por ser una \u201c<em>enfermedad que se presenta en los mejores a\u00f1os<\/em>\u201d; se apodera del hombre en la edad en que deber\u00eda encontrarse en la plenitud de sus facultades f\u00edsicas y ps\u00edquicas. Se sabe que los indios y los javaneses no conocen tal enfermedad, mientras siguen su ritmo de vida habitual, pero en cuanto se incorporan a la civilizaci\u00f3n occidental comienzan a padecerla.<\/p>\n<p>Es del dominio p\u00fablico que los enfermos del est\u00f3mago &#8211; los <em>viejos disp\u00e9pticos<\/em> que sufren de acidez, meteorismos,\u00a0 digestiones lentas y pesadas &#8211; muestran frecuentemente estados de \u00e1nimo t\u00edpicamente emotivos: angustiosos, desagradables, amargos. Desde hace algunos decenios se ha venido estudiando cient\u00edficamente esta patolog\u00eda.<\/p>\n<p>Fueron los\u00a0estadounidenses fuertemente embebidos en el psicoan\u00e1lisis quienes, junto a Alexander y French, estudiaron por primera vez los factores psicol\u00f3gicos que estaban involucrados en las personas que padec\u00edan \u00falceras. Seg\u00fan ellos estas personas, en su infancia fueron ni\u00f1os afectivamente insatisfechos, necesitados de lactancia y cuidados, a quienes se les ha dicho demasiado a menudo: \u201c<em>debes ser laborioso, h\u00e1bil, trabaja, de otro modo, no har\u00e1s nada en la vida<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Su misma conciencia considera la necesidad de protecci\u00f3n como una debilidad, el infantil deseo pasivo de recibir amor y calor es rechazado como una deficiencia del car\u00e1cter y, se busca compensaci\u00f3n a trav\u00e9s de una vida activa, esforzada, con evidentes deseos de dominaci\u00f3n\u2026 \u00a0aunque a veces bajo el aspecto de la entrega filantr\u00f3pica.<\/p>\n<p>El tipo de persona m\u00e1s frecuente, en estos casos de \u00falcera, es el ambicioso, el agresivo, el \u00e1vido que quiere acaparar el prestigio, la estima y el afecto que le negaron en la infancia. Sin embargo, detr\u00e1s de esta fachada late su m\u00e1s profundo y secreto deseo: ser protegido, amado, mimado (hasta amamantado se ha llegado a decir, recordando la dieta de leche que se le da a las personas que padecen esta enfermedad).<\/p>\n<p>El conflicto inconsciente entre: la \u201c<em>necesidad de dependencia y ayuda<\/em>\u201d violentamente reprimido y, el \u201c<em>esp\u00edritu de revalidaci\u00f3n y autoafirmaci\u00f3n excesivamente proclive a nuevas empresas, cargos y responsabilidades<\/em>\u201d, ser\u00edan el catalizador de los impulsos nerviosos que, provocando la hipersecreci\u00f3n y la contracci\u00f3n g\u00e1strica, dar\u00eda lugar a una \u00falcera g\u00e1strica. Estas personas ven por todas partes peligros, insidias, rivales contra los cuales deben abatirse, hasta que el dolor los paraliza y los obliga a reposar sobre las espinas de su irreflexi\u00f3n. En todo caso, y tomando en cuenta las infinitas variantes y excepciones que toda vida humana presenta, las personas con \u00falcera muestran un planteamiento equivocado de su existencia.<\/p>\n<p>El novelista italiano Votaliano Brancati, \u00a0en su obra Paolo II Caldo, dice: \u201cSi suprimi\u00e9semos todas las consecuencias patol\u00f3gicas de la imprudencia, la pereza, el exagerado sentido del honor, la idolatr\u00eda, el dinero, la ambici\u00f3n del poder, el esp\u00edritu de venganza, el fraude en los negocios, la desesperaci\u00f3n, no quedar\u00eda casi lugar para el sufrimiento f\u00edsico. Se puede decir, que si no existiese en la Tierra el mal moral, el mal f\u00edsico se retirar\u00eda de tal modo, que nuestro mundo ser\u00eda irreconocible\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Lida Prypchan La angustia como sufrimiento representa una crisis existencial, un cuestionamiento del significado de nuestra vida &nbsp; Los enfermos del est\u00f3mago frecuentemente tienen estados de \u00e1nimo t\u00edpicamente emotivos, angustiosos, desagradables, amargos\u00a0 La angustia como sufrimiento representa una crisis existencial, un cuestionamiento del significado de nuestra vida. 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