{"id":40,"date":"2013-12-26T04:53:00","date_gmt":"2013-12-26T04:53:00","guid":{"rendered":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=40"},"modified":"2018-05-17T16:30:19","modified_gmt":"2018-05-17T16:30:19","slug":"woody-allen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=40","title":{"rendered":"WOODY ALLEN"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Lida Prypchan<\/strong><br \/>\n<a style=\"clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;\" href=\"https:\/\/psifiloartes.org\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/woody-allen-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/psifiloartes.org\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/woody-allen-2.jpg\" alt=\"\" width=\"220\" height=\"302\" border=\"0\" \/><\/a><\/p>\n<p>El atractivo de las pel\u00edculas de Allen, en especial de \u201cManhattan\u201d y \u201cDos extra\u00f1os amantes\u201d, es la propuesta en la cual muestra aspectos personales de\u00a0 s\u00ed mismo, sin la perfecci\u00f3n del estereotipo estadounidense que nos muestra personajes del tipo \u201c<em>gal\u00e1n cinematogr\u00e1fico\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>En estas pel\u00edculas, Allen quiere derrumbar al h\u00e9roe tradicional que ya todos conocemos y nos presenta al Woody Allen de la realidad: un hombre torpe, paranoico, neur\u00f3tico, feo, que lucha contra lo establecido, pero no puede con ello.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de esto, las pel\u00edculas transcurren en una atmosfera cargada de tensi\u00f3n, palabras inoportunas y gestos inadecuados, sin embargo, la torpeza es escenificada con naturalidad y es por ello que pensamos que el Allen dentro de la pantalla, es el mismo fuera de ella, con la misma vida llena de obsesiones absurdas.<\/p>\n<p>El personaje seductor, que no pierde oportunidad de galantear, que todo lo sabe no encaja con la personalidad de Allen. En sus pel\u00edculas, cuenta tanto sus triunfos como sus desventuras con las mujeres y todo por su ineptitud y timidez. El personaje de Allen es un neur\u00f3tico que goza y sufre su mal.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, su tendencia natural es de mantener relaciones amorosas o de convivencia con mujeres que son igual de complicadas y obstinadas que \u00e9l; como reza aqu\u00e9l refr\u00e1n: <em>Dios los crea y ellos se juntan<\/em>.<\/p>\n<p>En mi concepto, <em>Manhattan<\/em>, a pesar del \u00e9xito que tuvo, fue una repetici\u00f3n de \u201c<em>Dos extra\u00f1os amantes<\/em>\u201d. Me record\u00f3 esos cantantes que cuando una canci\u00f3n es exitosa, por el resto de sus vidas se quedan cantando as\u00ed, con el mismo estilo.<\/p>\n<p>A pesar de la desilusi\u00f3n que hayamos podido sentir con <em>Manhattan<\/em>, hay que reconocer el m\u00e9rito de Allen pues, aunque ya conozcamos su patr\u00f3n de trabajo de memoria, tiene sin duda, un estilo peculiar y muy suyo.<\/p>\n<p><strong>El personaje y sus locuras<\/strong><\/p>\n<p>F\u00edsicamente es dif\u00edcil olvidarlo: peque\u00f1o, desma\u00f1ado y feo. Su personalidad es a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil de olvidar: un ser que le encanta complicarse la vida, un obstinado de lo absurdo de la vida moderna, un fracasado en relaci\u00f3n con las mujeres, alguien que no encuentra la manera de congeniar con las m\u00e1quinas, un hombre torpe que intenta sin \u00e9xito hacerse el seductor. Y por \u00faltimo, tal vez lo m\u00e1s anecd\u00f3tico de Allen es su frase: <em>soy un infeliz, a pesar de todo<\/em>.<\/p>\n<p>Esta es la imagen que Allen da de s\u00ed mismo en sus pel\u00edculas ya que \u00e9l es el personaje que est\u00e1 a mitad de camino, entre la actuaci\u00f3n (lo que vemos) y la verdadera personalidad del artista (lo que creemos ver). \u201c<em>La imagen del infeliz nunca sirvi\u00f3 para describirme. Jam\u00e1s lo he sido. Es s\u00f3lo el calificativo que me endilga la gente poco imaginativa. Lo que yo hac\u00eda como actor eran fantas\u00edas o exageraciones de algunos hechos de mi vida, que representaba de una manera divertida para que resultasen c\u00f3micos. Pero, despu\u00e9s de un tiempo, la prensa me hab\u00eda inventado una personalidad: la de un hombrecito inepto con los artefactos que adem\u00e1s no logra relacionarse con las mujeres<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Lo que pone a Allen fuera de la imagen de infeliz y las pel\u00edculas de humor que hemos visto, es su irrefrenable locura. Hay innumerables ejemplos que lo demuestran, citar\u00e9 varios de ellos: Allen palmea la espalda de un jorobado y le advierte, \u201c<em>hay que pararse derecho<\/em>\u201d; en una reuni\u00f3n social, una de las invitadas le dice a su grupo \u201c<em>el otro d\u00eda, en la sesi\u00f3n con mi psiquiatra, tuve un orgasmo y este me dijo que era un orgasmo de los malos<\/em>\u201d; hace un estudio sobre la eyaculaci\u00f3n precoz de un hipop\u00f3tamo; observa el trasplante de cerebro de una lesbiana en el cuerpo de un t\u00e9cnico del servicio telef\u00f3nico; hace trampa en un examen de metaf\u00edsica al observar el alma del estudiante que se sienta junto a \u00e9l; el asistente del Dr. Bernard Igor, se convierte en un jorobado mongoloide a consecuencia de un orgasmo de cuatro horas de duraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un amigo hippie de Allen le hizo el siguiente elogio: \u201c<em>hacer el amor contigo debe una experiencia kafkiana<\/em>\u201d. \u00a0Un infeliz no habr\u00eda podido imaginar tanta locura.<\/p>\n<p>Existen otras caracter\u00edsticas importantes aparte de su locura: una de ellas es la neurosis de sus personajes, en especial la de \u00e9l y la de Diane Keaton. Esto lo observamos en las interminables discusiones entre ellos sin resultados, que s\u00fabitamente terminan sin l\u00f3gica, pero marcadas por el capricho y la malcriadez de sus personajes.<\/p>\n<p>Pero a lo que m\u00e1s \u00a0teme Allen en este juego de palabras es a \u201c<em>expresar sus emociones sin tapujos<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Otra particularidad en su estilo, la encontramos en varias de sus pel\u00edculas en que Allen hace participar a la audiencia, pregunt\u00e1ndoles si est\u00e1n entendiendo la pel\u00edcula, o bien criticando a alguien que participa en segundo plano y no sabe lo que est\u00e1 hablando, pero est\u00e1 convencido de que sabe mucho. El estilo de Allen est\u00e1 constituido por elementos contradictorios que al final desembocan en un callej\u00f3n sin salida<\/p>\n<p>En su trabajo \u00a0hay un sinn\u00famero\u00a0 de elementos que nos hace encasillarlo en la imagen del infeliz e inepto, pero sin duda es \u00e9l quien manipula esta imagen y es posible que resultemos siendo nosotros los torpes e ineptos que no entendemos su neurosis.<\/p>\n<p>\u00a1Es parte de su locura enredar el tema de forma que ninguna soluci\u00f3n tenga cabida!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Lida Prypchan El atractivo de las pel\u00edculas de Allen, en especial de \u201cManhattan\u201d y \u201cDos extra\u00f1os amantes\u201d, es la propuesta en la cual muestra aspectos personales de\u00a0 s\u00ed mismo, sin la perfecci\u00f3n del estereotipo estadounidense que nos muestra personajes del tipo \u201cgal\u00e1n cinematogr\u00e1fico\u201d. 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