{"id":26,"date":"2014-02-04T00:27:00","date_gmt":"2014-02-04T00:27:00","guid":{"rendered":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=26"},"modified":"2018-05-17T03:56:05","modified_gmt":"2018-05-17T03:56:05","slug":"el-ultimo-exponente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=26","title":{"rendered":"EL \u00daLTIMO EXPONENTE"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Lida Prypchan<\/strong><br \/>\n<a style=\"clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;\" href=\"https:\/\/psifiloartes.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/THE-LAST-EXPONENT_02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/psifiloartes.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/THE-LAST-EXPONENT_02.jpg\" width=\"234\" height=\"312\" border=\"0\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><b><\/b><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: 14px; font-style: italic;\">\u201cTu pueblo no bebe, se emborracha\u201d<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 14px;\"><strong><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-style: italic;\">A.O.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>Para el evento, hab\u00edan sido invitados cient\u00edficos y m\u00e9dicos de todas las especialidades. Se reun\u00edan con el prop\u00f3sito de tratar temas de relevancia social.<\/p>\n<p>Dedicaron un d\u00eda completo al problema del alcoholismo. Se dictaron interesantes conferencias acerca de los aspectos sociales del alcoholismo, se realizaron mesas redondas en las que se discuti\u00f3 sobre la creaci\u00f3n de un comit\u00e9 de enlace formado por un presidente, un vicepresidente, un secretario y un subsecretario, quienes se encargar\u00edan de interponer demandas contra los medios de comunicaci\u00f3n para que no aceptaran espacios publicitarios de bebidas alcoh\u00f3licas. Los miembros del comit\u00e9 de enlace proven\u00edan del primero o del segundo mundo, pero no del tercer mundo, eso pude observar.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la sesi\u00f3n de trabajos principales y mesas redondas, se inici\u00f3 la sesi\u00f3n de trabajos libres. Llamaban a un cierto doctor R., pero el doctor R. no respond\u00eda, as\u00ed que imprevistamente se levant\u00f3 un hombre de peque\u00f1as proporciones y, apresurado, se encamin\u00f3 hacia el escenario. Apoy\u00f3 su mano sobre la mesa, tom\u00f3 el micr\u00f3fono, mir\u00f3 fijamente al p\u00fablico y dijo: \u201cHe venido a esta reuni\u00f3n con un objetivo muy definido.<\/p>\n<p>Cr\u00e9anme, no me ha sido f\u00e1cil llegar hasta aqu\u00ed ya que, durante dos a\u00f1os, tuve que ahorrar y el resto de los incidentes prefiero no cont\u00e1rselos; me refiero a otras dificultades que tuve que superar, como la envidia de mis colegas, que me trajo como consecuencia no s\u00f3lo una notable p\u00e9rdida de peso, sino tambi\u00e9n de tama\u00f1o.<\/p>\n<p>Vengo de una ciudad peque\u00f1a o por lo menos a mis ojos es muy peque\u00f1a, casi diminuta, en otras palabras, es un pueblo. La ciudad es muy bella, yo dir\u00eda m\u00e1gica, y posee una caracter\u00edstica muy peculiar: todo aquel que all\u00ed vive no sale de ella casi nunca, y cuando lo hace, apenas han transcurridos unos cuantos minutos cuando ya est\u00e1 de regreso. La ciudad tiene una avenida que es larga, muy larga, yo dir\u00eda infinita; en esta avenida infinita de cada cuatro locales, uno es un bar.<\/p>\n<p>Otro detalle, es que aunque sus habitantes se quejan de estar pasando per\u00edodos de crisis, en los bares, de lunes a domingo, no se encuentran asientos libres y entonces tiene uno que encaramarse en la barra. Afortunadamente, los habitantes son muy simp\u00e1ticos y amigables, es f\u00e1cil sentirse en ambiente, claro que tambi\u00e9n es posible que de cuando en cuando, si uno le pregunta la hora a un simple transe\u00fante, \u00e9ste responda con un gru\u00f1ido, un ladrido o alg\u00fan sonido animaloide no identificable por el sistema auditivo de un ser humano.<\/p>\n<p>Cuando llegu\u00e9 a la ciudad, quise entrar en ambiente y visit\u00e9 un bar, recuerdo que al entrar vi a un se\u00f1or que m\u00e1s tarde supe que se llamaba el se\u00f1or E. y con \u00e9l estaban otros se\u00f1ores, todos bastante parecidos entre s\u00ed. \u00c9l y sus ocho amigos parec\u00edan tener una conversaci\u00f3n muy importante y a la vez misteriosa, pues hablaban en un tono de voz muy bajo. Contento, me fui y me met\u00ed en una fiesta de gala en un club, all\u00ed not\u00e9 una gran sociabilidad. Los hombres estaban en un rinc\u00f3n y las mujeres en otro.<\/p>\n<p>A lo largo de los a\u00f1os, he asistido a otras fiestas y, \u00a0he tomado en otros bares de la ciudad y he observado exactamente lo mismo. All\u00e1 la gente no tiene alternativas, no se promueven actividades culturales, no se promueven eventos deportivos, no les queda otro remedio que beber.<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito de mi exposici\u00f3n es preguntarles si ustedes consideran que, hasta cierto punto, es justificable y comprensible el culto al alcohol que existe en mi ciudad. Sometieron el caso a votaci\u00f3n y la decisi\u00f3n fue un\u00e1nime: <em>S\u00ed, el culto al alcohol era justificable y comprensible en su ciudad<\/em>.<\/p>\n<p>Durante la votaci\u00f3n, algunos de los asistentes lloraron, se acercaron al doctor R. y le presentaron su m\u00e1s sentida condolencia por el drama que viv\u00eda su ciudad. Cuando parti\u00f3 le edificaron una estatua en homenaje a su sufrimiento, a su estatura y la llamaron: \u201cEl \u00daltimo Exponente\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Lida Prypchan \u201cTu pueblo no bebe, se emborracha\u201d A.O. Para el evento, hab\u00edan sido invitados cient\u00edficos y m\u00e9dicos de todas las especialidades. Se reun\u00edan con el prop\u00f3sito de tratar temas de relevancia social. Dedicaron un d\u00eda completo al problema del alcoholismo. Se dictaron interesantes conferencias acerca de los aspectos sociales del alcoholismo, se realizaron &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=26\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":204,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","nodate","item-wrap"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":588,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26\/revisions\/588"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/204"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}