{"id":23,"date":"2014-02-06T00:36:00","date_gmt":"2014-02-06T00:36:00","guid":{"rendered":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=23"},"modified":"2018-06-04T17:56:48","modified_gmt":"2018-06-04T17:56:48","slug":"reposando-sobre-el-monte-de-venus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=23","title":{"rendered":"REPOSANDO SOBRE EL MONTE DE VENUS"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Lida Prypchan<\/strong><br \/>\n<a style=\"clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;\" href=\"https:\/\/psifiloartes.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/venus_final1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/psifiloartes.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/venus_final1.jpg\" width=\"336\" height=\"224\" border=\"0\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><b><\/b><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: 14px; font-style: italic;\">\u00abHay un principio bueno<br \/>\nque cre\u00f3 el orden, la luz y el hombre,<br \/>\ny uno malo que cre\u00f3 el caos, las tinieblas y la mujer\u00bb<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 14px;\"><strong><span style=\"font-family: 'Times New Roman';\">Pit\u00e1goras<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: 14px; font-style: italic;\"><br \/>\n\u00abTodo cuanto ha sido escrito por los hombres<br \/>\nacerca de las mujeres debe considerarse \u00a0sospechoso,<br \/>\npues ellos son juez y parte a la vez\u00bb<br \/>\n<\/span><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: 14px;\"><strong>Poulain de la Barre<\/strong><\/span><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: 14px; font-style: italic;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div dir=\"ltr\" style=\"line-height: 1.5; margin-bottom: 8pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;\">\n<p>Son incontables las p\u00e1ginas que los hombres han escrito sobre la mujer: poemas, novelas, ensayos, canciones y pel\u00edculas y, en la mayor\u00eda de esos trabajos se encuentran entremezclados los m\u00e1s variados sentimientos: desprecio, admiraci\u00f3n, despecho, amor, envidia, ternura y crueldad.<\/p>\n<p>Me pregunto, si la raz\u00f3n por la cual los hombres han escrito tanto acerca de la mujer, es porque no quieren hablar de s\u00ed mismos o porque no tienen nada interesante que decir acerca de su g\u00e9nero. Se ha expuesto m\u00e1s sobre la mujer como motivo literario, que sobre el importante asunto de la existencia de Dios.<\/p>\n<p>Por cierto, la Biblia ha sido, en parte, una de las promotoras del machismo \u00bfno dice all\u00ed que provenimos de una costilla masculina? Adem\u00e1s, la ya antigua mala reputaci\u00f3n femenina proviene de Eva, quien tent\u00f3 al ingenuo e influenciable Ad\u00e1n a pecar. La Biblia no es s\u00f3lo \u201c<em>la m\u00e1xima invenci\u00f3n de la literatura fant\u00e1stica<\/em>\u201d como acertadamente expres\u00f3 Jorge Luis Borges, sino que tambi\u00e9n es uno de los documentos m\u00e1s machistas que la historia posee. De hecho, al escoger los ap\u00f3stoles, no llamaron a concurso a doce mujeres sino a doce hombres. Y, aunque la Iglesia cat\u00f3lica se empecine en no hablarnos del \u00a0g\u00e9nero de Dios, la verdad es que en los libros escolares de catecismo lo dibujan como un hombre barbudo sobre una nube.<\/p>\n<p>La mujer, como objeto de estudio, es un tema bastante trillado. D\u00eda a d\u00eda se observa como muchas conversaciones terminan en lo que se podr\u00eda denominar <em>el mono tema<\/em>. Y, como de paso nos encanta ponerle extra\u00f1os nombres a las cosas m\u00e1s simples, para no aburrirnos del sempiterno asunto, inventamos t\u00e9rminos como por ejemplo machismo, hembrismo, feminismo, mujer-objeto, hombre-objeto, masturbaci\u00f3n vaginal y masturbaci\u00f3n peneana y otros t\u00e9rminos que est\u00e1n por inventarse. \u00a1Gracias a Dios!<\/p>\n<p>Elisa Lerner, conocida escritora venezolana, tuvo la valent\u00eda de enfrentarse al tan trillado tema de la mujer, escribiendo un interesante y pol\u00e9mico libro llamado \u201c<em>Cr\u00f3nicas Ginecol\u00f3gicas<\/em>\u201d, en el cual re\u00fane veintisiete art\u00edculos escritos entre 1979 y 1983 que aparecen publicados en 1984 y, que tratan sobre la mujer (la latinoamericana, en especial) y sus relaciones con el mundo.<\/p>\n<p>En ese libro se van desarrollando temas como la participaci\u00f3n de la mujer en el arte, la pol\u00edtica, su enfrentamiento con el machismo, el feminismo, la historia, etc. Como puede observar el lector, Elisa Lerner intent\u00f3 abarcar demasiados temas.<\/p>\n<p>Por ejemplo, Virginia Woolf \u00a0le dedic\u00f3 ciento cincuenta p\u00e1ginas a un s\u00f3lo asunto: la importancia para una escritora, de tener una habitaci\u00f3n propia y condiciones econ\u00f3micas m\u00ednimas para poder escribir novelas, y toma como punto de referencia a las escritoras inglesas del siglo pasado.<\/p>\n<p>A este respecto, escribi\u00f3 E. Lerner: \u201c<em>las narradoras inglesas del siglo XIX, por antonomasia, fueron hijas solteronas y hacendosas, cuyo sue\u00f1o crepuscular o nocturno fue la literatura<\/em>\u201d. Virginia Woolf no escribi\u00f3 acerca de las relaciones que una escritora puede tener con los hombres. Lo que sucede, es que ese no fue el tema que se plante\u00f3 V. Woolf, de hab\u00e9rselo planteado, su libro hubiese tenido quinientas o seiscientas p\u00e1ginas, como sucedi\u00f3 con Simone de Beauvoir, quien s\u00ed se puso este tema como motivo de estudio, y efectivamente le dedic\u00f3 ochocientas p\u00e1ginas.<\/p>\n<p>En las \u201cCr\u00f3nicas Ginecol\u00f3gicas\u201d, su autora nos demuestra su capacidad como escritora poseedora de argumentos que sabe desarrollar con agudeza y esp\u00edritu cr\u00edtico; adem\u00e1s tiene buen sentido del humor y maneja con maestr\u00eda la iron\u00eda. Muestra de ello son los p\u00e1rrafos dedicados a la sexualidad de las j\u00f3venes jud\u00edas de Norteam\u00e9rica, a Eva Per\u00f3n y a B\u00e1rbara Hutton.<\/p>\n<p>El primero de ellos dice as\u00ed: \u201c<em>La sexualidad de las j\u00f3venes jud\u00edas de Norteam\u00e9rica, fue francamente m\u00e1s efusiva despu\u00e9s de la creaci\u00f3n del Estado de Israel. Antes, m\u00e1s de una muchacha jud\u00eda, cre\u00eda que su patria estaba en la vagina. El sexo y la historia est\u00e1n m\u00e1s unidos de lo que, por lo general se cree<\/em>.\u201d<\/p>\n<p>Sobre Eva Per\u00f3n escribe: \u201c<em>Muchos de los h\u00e1bitos de Eva Per\u00f3n fueron de cabaretera nocturnidad. Evita, como las mujeres de los m\u00e1s audaces burdeles, en algunas ocasiones, le arrebataba la billetera a los se\u00f1ores ricos que la visitaban, para luego entregar ese dinero, tan p\u00edcaramente hurtado, a los pobres. Y terminaba esas actividades de madrugada, como una lujosa y fatigada prostituta<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Escribe sobre Eva Per\u00f3n y s\u00f3lo le dedica a Margaret Thatcher una l\u00ednea que dice: \u201c<em>la muy brava Thatcher<\/em>\u201d. \u00bfQu\u00e9 quiere decir con esto; no es una repetici\u00f3n de lo que dice la mayor\u00eda sobre la conocida pol\u00edtica? Margaret Thatcher es un tema muy interesante y controversial del que E. Lerner pudo sacar partido por haber sido, adem\u00e1s, una mujer pol\u00e9mica.<\/p>\n<p>Acerca de B\u00e1rbara Hutton (la due\u00f1a absoluta de las tiendas de ten cents de la cadena Woolworth, quien se cas\u00f3 siete veces) escribe: \u201c<em>B\u00e1rbara, siempre fue flaquita. Y como lo heredado ocup\u00f3 tanto espacio, tanto peso en el mundo, la flacura fue una compensaci\u00f3n, una disculpa. Y como el espacio no lo quiso ocupar con su persona ni con dinero, lo llen\u00f3 de hombres<\/em>\u201d. Luego contin\u00faa diciendo: \u201c<em>La se\u00f1ora Hutton nunca lleg\u00f3 a conocer a los hombres, pero s\u00ed alcanz\u00f3 un cierto y absoluto dominio sobre el pegajoso ceremonial que sirve para unirse a ellos<\/em>\u201d. Me pregunto, \u00bfqu\u00e9 significa conocer a los hombres?<\/p>\n<p>Me extra\u00f1\u00f3 no encontrar en este libro una serie de temas y enfoques. Por ejemplo, escribe sobre el machismo y no hace referencia sobre el culto al falo (pene).<\/p>\n<p>Por otro lado, no dice ni una sola palabra sobre el lesbianismo y su relaci\u00f3n con la literatura femenina. Tampoco escribe acerca del aborto, siendo este un t\u00f3pico o un punto de convergencia de problemas sociales, m\u00e9dicos, religiosos; el aborto, adem\u00e1s, es v\u00edctima de las elucubraciones ignorantes de los hombres. Si los hombres tuvieran que traer hijos al mundo, seguramente ya estuviera legalizado el aborto.<\/p>\n<p>Elisa Lerner, en su libro, le dedica un art\u00edculo a Mirla Castellanos. Una mujer como Mirla, que hace parte de la burgues\u00eda tradicional venezolana \u00bfnecesita que escriban sobre ella? En cambio, Mar\u00eda de Lourdes Devonish, magn\u00edfica cantante, compositora, artista rebelde y subestimada, est\u00e1 sometida a un injusto silencio medi\u00e1tico, porque sus letras dicen verdades en modo muy directo. Tampoco se refiere a Manuelita Saenz.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed pude observar, a lo largo de este libro, es que su autora muestra una sola cara de la moneda al escribir acerca de la mujer y el hombre latinoamericanos. Muestra a la mujer como una v\u00edctima de la inconstancia y la torpeza del macho. Ha podido tener en cuenta que a veces, quiz\u00e1s con m\u00e1s frecuencia de lo que se cree, el hombre es v\u00edctima de la inconstancia y la torpeza de la mujer.<\/p>\n<p>Creo que se trata de un tema complicado y controversial, que se presta a las generalizaciones, pero que no las perdona. Opino, adem\u00e1s, que E. Lerner pudo profundizar y comprometerse mucho m\u00e1s al tratar todos estos temas.<\/p>\n<p>Voy a poner un ejemplo de c\u00f3mo una generalizaci\u00f3n puede ser nefasta en la imagen de un escritor: Soren Kierkegaard (fil\u00f3sofo y te\u00f3logo dan\u00e9s, 1813-1855), al referirse a la mujer escribe: \u201c<em>\u00a1Qu\u00e9 desgracia ser mujer! Y cuando se es mujer, sin embargo, la peor desgracia, en el fondo, es no comprender que es una desgracia!<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 insulto! Yo que pens\u00e9 que S. Kierkegaard era m\u00e1s amplio. Esta frase lo que demuestra, a trav\u00e9s de su generalizaci\u00f3n, son sus propias limitaciones frente a las mujeres. Y me parece un insulto, ya que no s\u00f3lo nos llama desafortunadas, sino que nos considera tan oligofr\u00e9nicas que ni siquiera tenemos capacidad para darnos cuenta de que somos unas desafortunadas.<\/p>\n<p>La mejor intervenci\u00f3n masculina acerca de la mujer, es esta frase de J.P. Sartre que dice: \u201c<em>Semi- v\u00edctimas, semi- c\u00f3mplices, como todo el mundo<\/em>\u201d. Creo que frente a la muerte de nada sirve ser mujer u hombre.<\/p>\n<p>Cuando escucho a una joven renegar de su condici\u00f3n de mujer, yo le digo con vanidosa presunci\u00f3n y seguro tono maternal: \u00bfQuerida amiga, a\u00fan no te has dado cuenta de que nuestro mundo siempre ha estado reposando sobre el monte de Venus?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Lida Prypchan \u00abHay un principio bueno que cre\u00f3 el orden, la luz y el hombre, y uno malo que cre\u00f3 el caos, las tinieblas y la mujer\u00bb Pit\u00e1goras \u00abTodo cuanto ha sido escrito por los hombres acerca de las mujeres debe considerarse \u00a0sospechoso, pues ellos son juez y parte a la vez\u00bb Poulain de &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=23\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":201,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","nodate","item-wrap"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=23"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":796,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23\/revisions\/796"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/201"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=23"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=23"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=23"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}