{"id":22,"date":"2014-02-06T00:39:00","date_gmt":"2014-02-06T00:39:00","guid":{"rendered":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=22"},"modified":"2018-05-15T19:20:05","modified_gmt":"2018-05-15T19:20:05","slug":"un-abismo-entre-los-dos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=22","title":{"rendered":"UN ABISMO ENTRE LOS DOS"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Lida Prypchan<\/strong><\/p>\n<p><a style=\"clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;\" href=\"https:\/\/psifiloartes.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/A-CHASM-BETWEEN-BOTH.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/psifiloartes.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/A-CHASM-BETWEEN-BOTH.jpg\" width=\"204\" height=\"306\" border=\"0\" \/><\/a><\/p>\n<p>Cada d\u00eda, cada vez con m\u00e1s frecuencia, se encontraban con esa sombra, con esa puerta. Entre ellos dos, Arist\u00f3bulo y Elisa, estaba esa sombra, esa puerta, y un abismo negro y oscuro como la muerte a solas.<\/p>\n<p>Elisa le dijo, luego de una relaci\u00f3n de m\u00e1s tres meses \u201c<em>entre t\u00fa y yo hay un abismo<\/em>\u201d. Pero luego se erigi\u00f3 esa puerta entre ellos; m\u00e1s que una puerta parec\u00eda una muralla, ah\u00ed estaba siempre ella, firme y en actitud arrogante. Arist\u00f3bulo, decidi\u00f3 un d\u00eda patear con todas sus fuerzas la puerta que los separaba.<\/p>\n<p>Elisa intent\u00f3 en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n saltar el abismo, e incluso, en algunos de sus ratos de esparcimiento, segu\u00eda haci\u00e9ndolo. En esos momentos el coraz\u00f3n se agitaba en su pecho al punto que lleg\u00f3 un d\u00eda a romperle la blusa &#8211; al punto de ponerse morada -; se sub\u00eda las mangas, se ajustaba la correa, rezaba unas cuantas oraciones y se lanzaba con pasi\u00f3n. Pero al instante se percataba que hab\u00eda hecho otro salto en vano.<\/p>\n<p>Maldec\u00eda a su profesora de educaci\u00f3n f\u00edsica por no haberla ense\u00f1ado a saltar como era debido. Un buen d\u00eda logr\u00f3 hacerlo y estando del otro lado se pregunt\u00f3: \u00bfeso era todo?\u00a0 Y luego se percat\u00f3 que el asunto no era saltar el abismo, sino borrarlo, hacerlo desaparecer.<\/p>\n<p>Compr\u00f3 un mapa y unos d\u00edas m\u00e1s tarde, se dio cuenta que necesitaba hacer desaparecer el abismo que llevaba Arist\u00f3bulo dentro de s\u00ed y que lo apartaba de ella y necesitaba tambi\u00e9n hacer desaparecer el que llevaba ella dentro de s\u00ed misma\u2026. \u00a0Tom\u00f3 l\u00e1piz y papel, y describi\u00f3 con lujo de detalles la situaci\u00f3n de dicho abismo, y movi\u00f3 cielo y tierra para lograr finalmente hacerlo desaparecer. La cuesti\u00f3n era complicada.<\/p>\n<p>Y para vencer en semejante contienda, ten\u00eda que enfrentar sus propios pensamientos y esto significaba borrar esa idea de su mente. Mientras m\u00e1s quer\u00eda olvidarlo\u2026 \u00a0\u00a0m\u00e1s lo recordaba\u2026 \u00a0\u00a0y cuando al fin empezaba a olvidarlo Arist\u00f3bulo le refrescaba la memoria: \u201c<em>recuerda mi amor que entre t\u00fa y yo hay un abismo<\/em>\u201d, le dec\u00eda; no hab\u00eda forma ni manera de desembarazarse de ese pensamiento absurdo, \u00a0fue tanto as\u00ed, que se acostumbr\u00f3 a vivir con la idea del abismo entre ellos dos.<\/p>\n<p>Posteriormente, ya ella no recordaba con precisi\u00f3n, cu\u00e1ndo se levant\u00f3 esa muralla entre ellos dos. \u00a1Ay qu\u00e9 sufrimiento el de esos dos!\u00a0 Arist\u00f3bulo fue el primero en darse cuenta de la presencia de la muralla, y el primero, obviamente, en tratar de pasar al otro lado de la misma y sin embargo, cuando ya estaba a punto de pasarla la resistencia le fall\u00f3, seguramente porque fumaba mucho, y cay\u00f3 al suelo deprimido. La muralla cada d\u00eda se hac\u00eda m\u00e1s alta, ladrillos y m\u00e1s ladrillos se le sumaban\u2026\u00a0 \u00a0 \u00a0y ambos, a veces juntos, a veces cada quien por su lado, intentaban realizar la haza\u00f1a de traspasarla, pero parec\u00eda \u00a0imposible.<\/p>\n<p>Arist\u00f3bulo, a ratos lloraba como un ni\u00f1o, impotente por no tener su juguete deseado. Luego de llorar, sec\u00e1ndose las l\u00e1grimas y son\u00e1ndose las narices dec\u00eda: \u201c<em>la vida nos presenta algunas veces, desaf\u00edos tan complicados como \u00e9ste \u00a1a qui\u00e9n se le ocurre! \u00a1qui\u00e9n hubiera pensado que mi destino iba a consistir en luchar contra una muralla y saltar un abismo! \u00a1esto es peor que Mart\u00edn Valiente, el ahijado del diablo!<\/em>\u201d<\/p>\n<p>Esta pareja fue tratada por un equipo de reconocidos psiquiatras, quienes confesaron sentirse incapaces para resolver su conflicto. Uno de estos psiquiatras, se interes\u00f3 por el caso y cuentan, que se precipit\u00f3 en el abismo que separaba a Arist\u00f3bulo y Elisa. Tambi\u00e9n un polic\u00eda investig\u00f3 el asunto a profundidad \u00a0y hasta lleg\u00f3 a pasar al otro lado de la muralla, pero desgraciadamente no pudo regresar.<\/p>\n<p>Arist\u00f3bulo, desde que conoci\u00f3 a Elisa, sab\u00eda que hab\u00eda algo en ella que le dec\u00eda que nunca podr\u00edan compenetrarse. Pero\u2026\u00a0\u00a0\u00a0 fueron in\u00fatiles estas ideas de advertencia, desde un primer momento \u00e9l fue v\u00edctima de la magia de Elisa. Era atractiva como el peligro y desafiante como una navaja, pero a la vez tierna y conmovedora cuando le tocaban la fibra m\u00e1s sensible de su ser.<\/p>\n<p>Al poco tiempo llegaron los celos, un poco m\u00e1s tarde la iron\u00eda, y m\u00e1s lueguito apareci\u00f3 la ira, maldad, el rencor, los insultos, hasta que un d\u00eda, loco sin saber lo que hac\u00eda, la mat\u00f3 a besos\u2026 \u00a0\u00a0\u00a0y \u00e9l se lanz\u00f3 por el abismo, porque en vista de que no pudo con su enemigo, se uni\u00f3 a \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Lida Prypchan Cada d\u00eda, cada vez con m\u00e1s frecuencia, se encontraban con esa sombra, con esa puerta. Entre ellos dos, Arist\u00f3bulo y Elisa, estaba esa sombra, esa puerta, y un abismo negro y oscuro como la muerte a solas. Elisa le dijo, luego de una relaci\u00f3n de m\u00e1s tres meses \u201centre t\u00fa y yo &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=22\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":199,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-22","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","nodate","item-wrap"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=22"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":571,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22\/revisions\/571"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/199"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=22"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=22"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=22"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}