{"id":149,"date":"2012-09-04T23:27:00","date_gmt":"2012-09-04T23:27:00","guid":{"rendered":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=149"},"modified":"2018-06-16T03:23:27","modified_gmt":"2018-06-16T03:23:27","slug":"la-soledad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=149","title":{"rendered":"LA SOLEDAD"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Lida Prypchan<\/strong><\/p>\n<p>Al momento de pronunciar la palabra soledad uno escucha: cuando estoy solo me aburro, a veces hasta me deprimo. Pareciera que soledad y tedio fuesen de la mano.<\/p>\n<p>El problema no reside en la capacidad o incapacidad de estar solo, se centra m\u00e1s bien en que los ratos de soledad son inevitables para cualquiera, sea \u00e9ste soltero, viudo, casado, con hijos o sin ellos e incluso rodeado de una multitud.<\/p>\n<p>Inevitablemente esos ratos se presentan y en vez de disfrutarlos y aprovecharlos el hombre actual huye porque teme descubrir que su tan elaborado aspecto, sus tan maravillosas palabras y su tan organizada vida son en conjunto una apariencia. As\u00ed pues, la soledad nos pone frente a frente con nosotros mismos.<\/p>\n<p>Mientras el individuo no encara esa incapacidad de estar consigo mismo y decide resolverla, puede cometer errores tales como formar una pareja no por amor sino por soledad, o tener hijos para tener compa\u00f1\u00eda, o trabajar en exceso para huir de la soledad.<\/p>\n<p>Escuchaba el otro d\u00eda decir: no quiero llegar a vieja sola, voy a tener un hijo. \u00bfEs acertado pensar en resolver los problemas que plantea la soledad trayendo un hijo al mundo?\u00a0 Esta situaci\u00f3n podr\u00eda explicar porqu\u00e9 a la larga algunos hijos se convierten en los padres de sus padres.<\/p>\n<p>La incapacidad de vivir en soledad se ha venido acentuando desde que el mundo, o qui\u00e9n sabe qui\u00e9n, escogi\u00f3 a la tecnolog\u00eda como reina. La tecnolog\u00eda, los grandes adelantos de la ciencia han cambiado todos los esquemas de pensamiento.<\/p>\n<p>La ciencia y la ilusi\u00f3n creada por ella de ser la \u00fanica soluci\u00f3n para la supervivencia del hombre moderno se fue introduciendo en su esquema de vida hasta acabar con la fe. Como la ciencia se convirti\u00f3 en un Dios hubo necesidad de abolir la fe.<\/p>\n<p>El hombre ha llegado a creer que \u00e9l es un Dios, de aqu\u00ed viene su gran soledad y a pesar de ello padece de incapacidad para soportarse crey\u00e9ndose Dios.<\/p>\n<p>Ser\u00eda un desacierto desmentir los grandes adelantos que en materia de ciencia y tecnolog\u00eda han mejorado nuestra calidad de vida. Sin embargo, la contrapartida de este superdesarrollo cient\u00edfico ha sido el subdesarrollo psicol\u00f3gico y espiritual, es decir, ese avance a tra\u00eddo consigo un estancamiento en la vida interior del ser humano.<\/p>\n<p>Muestra de ello es el aumento de la violencia, de la delincuencia, de los \u00edndices de suicidios, de homicidios, de la incidencia de la depresi\u00f3n y de los divorcios. De tener la capacidad figurativa necesaria para hacer una ilustraci\u00f3n representando al hombre contempor\u00e1neo, dibujar\u00eda a un hombre de las cavernas sentado frente a una computadora.<\/p>\n<p>En el fondo el hombre moderno contin\u00faa viviendo como un ser primitivo que juega el rol de ser civilizado, rodeado de concreto y dispositivos electr\u00f3nicos.<\/p>\n<p>Inmersa en esta problem\u00e1tica se encuentra la crisis de la mujer, quien no desea repetir los patrones represivos de conducta y bas\u00e1ndose en ello malinterpret\u00f3 la liberaci\u00f3n femenina imitando los errores masculinos, cuando en realidad lo que propon\u00eda dicha liberaci\u00f3n era permitirle a la mujer una mayor participaci\u00f3n en \u00e1mbitos que antes le estaban vedados.<\/p>\n<p>El mismo d\u00eda que se eligi\u00f3 a la ciencia como reina del mundo, se escogieron dos princesas: el dinero y el sexo. Aqu\u00e9l objetivo fraternal de las religiones dej\u00f3 de tener espectadores. La conciencia moderna tiende a la racionalizaci\u00f3n, no acepta aquello que no lleve impl\u00edcito una l\u00f3gica comprobada; por esta raz\u00f3n rechaza la fe y con ella las religiones, y s\u00f3lo las deja valer en la medida en que sus contenidos de conocimiento concuerden con los fen\u00f3menos experimentados del trasfondo.<\/p>\n<p>La \u00e9poca quiere experimentar el alma misma. Quiere experiencia primigenia. La consecuencia, obviamente, ha sido ese incremento del inter\u00e9s por las manifestaciones ps\u00edquicas, por el espiritismo, la astrolog\u00eda, la teosof\u00eda y la parapsicolog\u00eda. En el fondo todas estas cosas tienen interiormente un car\u00e1cter aut\u00e9nticamente religioso aunque se esfuercen en aparentar lo contrario y mostrarse como disciplinas cient\u00edficas.<\/p>\n<p>Hasta ahora el hombre siente vivencialmente que est\u00e1 solo, que ha de ser definitivamente el creador consciente de su historia. Pero a\u00fan no se han inventado un sistema filos\u00f3fico que ayude al hombre a vivir arm\u00f3nicamente su soledad. Bien al contrario, en vez de buscar la armon\u00eda que tanto necesita, se empe\u00f1a en vivir nihil\u00edstamente. Se entrega a las ilusiones, mentiras y alucinaciones, mientras sobrelleva los problemas econ\u00f3micos y sociales.<\/p>\n<p>Al hombre reflexivo de nuestro siglo, sea creyente, agn\u00f3stico o ateo no le queda m\u00e1s que adaptarse a su nueva soledad y pactar personalmente con el ser absoluto y eterno: el misterio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Lida Prypchan Al momento de pronunciar la palabra soledad uno escucha: cuando estoy solo me aburro, a veces hasta me deprimo. Pareciera que soledad y tedio fuesen de la mano. 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