{"id":138,"date":"2012-10-16T12:02:00","date_gmt":"2012-10-16T12:02:00","guid":{"rendered":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=138"},"modified":"2018-07-17T21:52:11","modified_gmt":"2018-07-17T21:52:11","slug":"el-complice-de-la-felicidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=138","title":{"rendered":"EL C\u00d3MPLICE DE LA FELICIDAD"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Lida Prypchan<\/strong><\/p>\n<p>Es una cuesti\u00f3n de convicci\u00f3n, replic\u00f3 Jorge Luis astutamente. La felicidad es un asunto de convicci\u00f3n, dijo nuevamente este joven que constantemente se apegaba a los momentos agradables, y que no le hu\u00eda al dolor sino que sab\u00eda aceptarlo como la cosa m\u00e1s natural del mundo. Jos\u00e9 Francisco, su compa\u00f1ero de estudios, simulaba ser tranquilo y conforme, pero interiormente era un almac\u00e9n de experiencias dolorosas mal asimiladas; por ello escuchaba a su amigo Jorge con atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estas palabras le revelaron, despu\u00e9s de dos a\u00f1os, sus verdaderos pensamientos y dijo: me gusta o\u00edrte hablar as\u00ed, me parece muy inteligente tu posici\u00f3n, pero a m\u00ed particularmente, me ha sido imposible analizar las cosas de esa manera;\u00a0 no s\u00e9 si mi melancol\u00eda es hereditaria, por lo menos mi padre dice que s\u00ed lo es, que de ni\u00f1o jugaba siempre solo, que los acontecimientos dolorosos se grababan en mi alma con mucha facilidad, que toda la vida fui un depresivo en potencia, y as\u00ed me qued\u00e9, con la versi\u00f3n que me dio mi padre.<\/p>\n<p>Para colmo he sido un lector cr\u00f3nico de novelas psicol\u00f3gicas al estilo de Kafka, Hesse, Sartre y Dostoievski en quienes encontr\u00e9 un gran alivio y compa\u00f1\u00eda para mi sufrimiento diario. Desde entonces me digo a m\u00ed mismo que soy un existencialista, un solitario que ama la realidad fatal de la que habla Schopenhauer, un ateo que desea creer en Dios para no sentirse tan abandonado en este mundo donde nadie quiere entregarse enteramente a nadie. Y he de reconocer que he pensado en el suicidio unas cuantas veces y se lo he comentado a mi madre que es bastante comprensiva, ella me ha mimado y ha llorado a mi lado, se lo ha contado a mi padre y este me ha llamado para decirme que no debo hacerlo porque ser\u00eda un esc\u00e1ndalo social, que su reputaci\u00f3n de abogado prestigioso se caer\u00eda al suelo en un segundo, pero no me ha dicho que me quiere ayudar a superar mi crisis.<\/p>\n<p>Y me he re\u00eddo con su exposici\u00f3n porque \u00e9l no tiene la culpa, simplemente se dej\u00f3 absorber por esa mara\u00f1a \u00a0llamada sociedad en la que la hipocres\u00eda y los intereses creados abundan y apestan.<\/p>\n<p>Jorge Luis lo interrumpi\u00f3 para decirle: comprendo perfectamente tus vivencias, a ti te toc\u00f3 amargura y dolor y te acostumbraste a ello. Se hizo cr\u00f3nico tu sentir por ser tan sensible y al mismo tiempo, tu doloroso sentir, te ha hecho duro y un poco indiferente, por lo menos eso es lo que me hab\u00edas parecido hasta ahora. Tu error, Jos\u00e9 Francisco, ha sido vivir en el pasado, aislarte para recordar lo amargo y luego afirmar rencorosamente que nadie puede comprenderte, que el destino te ha castigado miserablemente.<\/p>\n<p>La vida, Jos\u00e9 Francisco, es como una funci\u00f3n de teatro: una vez que el destino ha hecho su trabajo sobre nosotros, nos deja solos a ver c\u00f3mo mejoramos nuestro camino y qu\u00e9 papel escogemos a lo largo de ese camino. As\u00ed, t\u00fa te quedaste con el \u00fanico personaje que aprendiste de ni\u00f1o: el tormentoso del cuento, y no representaste otro rol porque has estado concentrado realizando ese triste papel; tu pesimismo te ha dejado sin posibilidades para ver que hay otros personajes mejores.<\/p>\n<p>F\u00edjate bien: si nos conducimos como ancianos, nuestro cuerpo, sensaciones y pensamientos ser\u00e1n de viejos. Si nos negamos a representar un papel y aprendemos a conducirnos de acuerdo con esa decisi\u00f3n, lograremos evitar el convertirnos en el personaje. No creas que yo me siento feliz durante todos los minutos del d\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando hablo de felicidad no me refiero al concepto que tiene la gente de la felicidad, que es tener una suerte deslumbrante o un gozo permanente. Para m\u00ed felicidad es aprovechar el presente, olvidarme del pasado y despreocuparme por el futuro. Yo he aceptado la vida con su belleza y su fealdad, con sus traiciones y contradicciones, con su a veces injusto destino.<\/p>\n<p>Lo he aceptado y he aceptado lo bello que me pueda dar, aprendiendo tambi\u00e9n de los dolores que me ha proporcionado. Para m\u00ed felicidad es poder realizar mi sue\u00f1o: ser un fil\u00f3sofo desprendido de los bienes materiales que vive de sus ideas y creencias, que vive y ama a una sola mujer. Si llego a lograrlo o no, me lo dir\u00e1 el tiempo y sus circunstancias. Pero, ante todo, te digo algo: me he convencido de que lo lograr\u00e9 y no voy a mortificarme con pensamientos pesimistas ni frustrantes.<\/p>\n<p>T\u00fa me escuchas maravillado y me observas como un hombre excepcional. Te equivocas. He tenido que pasar por mucho para convencerme de esto. Soy reservado y no me gusta hablar de mis intimidades y a ti te las estoy revelando hoy.<\/p>\n<p>He sido un hombre que se ha dejado llevar por bajas pasiones, en especial por el rencor y la venganza. La venganza casi no la ejerc\u00eda, por el rencor me carcom\u00eda. Hasta que un d\u00eda decid\u00ed deshacerme de \u00e9l, en vista del da\u00f1o que me produc\u00eda luchar contra \u00e9l. No creas que fue sencillo, han sido largos a\u00f1os los que he necesitado para vencerme a m\u00ed mismo. No puedo decirte que no lo siento a veces dentro de m\u00ed, pero no como antes, con aquel furor enfermizo que me quitaba el sue\u00f1o. He aprendido a ser indiferente.<\/p>\n<p>Cuando alguien me hace da\u00f1o o se vale de mi bondad para aprovecharse de m\u00ed, me digo que \u00e9l es un pobre tonto, que no sabe el amigo que ha perdido, que no sabe cu\u00e1ntas cosas le pude ense\u00f1ar. Antes me consum\u00eda al pensar que me los dem\u00e1s me consideraban un tonto, ahora no me importa y hasta prefiero que as\u00ed me crean.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3 de su asiento y lleg\u00f3 a la sala de estudios con dos copas de vino y le dijo a Jos\u00e9 Francisco: mi querido amigo es hora de brindar. Brindar porque ahora vas a representar un nuevo papel en el teatro de la vida. Ser\u00e1s \u201c<em>el c\u00f3mplice de la felicidad<\/em>\u201d y emocionados brindaron y luego se abrazaron.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Lida Prypchan Es una cuesti\u00f3n de convicci\u00f3n, replic\u00f3 Jorge Luis astutamente. La felicidad es un asunto de convicci\u00f3n, dijo nuevamente este joven que constantemente se apegaba a los momentos agradables, y que no le hu\u00eda al dolor sino que sab\u00eda aceptarlo como la cosa m\u00e1s natural del mundo. Jos\u00e9 Francisco, su compa\u00f1ero de estudios, &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=138\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-138","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized","nodate","item-wrap"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/138","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=138"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/138\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1031,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/138\/revisions\/1031"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=138"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=138"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=138"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}