{"id":137,"date":"2012-10-16T15:18:00","date_gmt":"2012-10-16T15:18:00","guid":{"rendered":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=137"},"modified":"2018-06-15T18:36:16","modified_gmt":"2018-06-15T18:36:16","slug":"la-ciudad-del-fastidio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=137","title":{"rendered":"LA CIUDAD DEL FASTIDIO"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Lida Prypchan<\/strong><br \/>\n<a style=\"clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;\" href=\"https:\/\/3.bp.blogspot.com\/-1Zayt_EaqCE\/Uea12XSci8I\/AAAAAAAARkI\/rB0npKi866o\/s1600\/ciudad01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/3.bp.blogspot.com\/-1Zayt_EaqCE\/Uea12XSci8I\/AAAAAAAARkI\/rB0npKi866o\/s1600\/ciudad01.jpg\" alt=\"\" width=\"350\" height=\"350\" border=\"0\" \/><\/a>Se\u00f1oras y Se\u00f1ores: Soy un historiador que naci\u00f3 en esta ciudad, pero residenciado desde hace m\u00e1s de treinta a\u00f1os en Espa\u00f1a. \u00a0Hoy, aqu\u00ed, se celebran los doscientos a\u00f1os de la fundaci\u00f3n de esta ciudad y, por este motivo, me invitaron a dar un discurso. \u00a0En cuanto a mi profesi\u00f3n, les digo, me he caracterizado por ser conciso, elocuente y poco dado a los discursos largos y mon\u00f3tonos que m\u00e1s que pensar lo que se logra es hacer sudar al p\u00fablico. \u00a0Nac\u00ed, aqu\u00ed, como mencion\u00e9 antes, y me disculpar\u00e1n la brusquedad, pero me v\u00ed en la forzosa necesidad de escapar de este lugar a los veintitr\u00e9s a\u00f1os. \u00a0\u00bfLa raz\u00f3n de mi huida?<\/p>\n<p>Me ahogaba en el vaporoso fastidio y desgano de esta ciudad. \u00a0Nunca la consider\u00e9 mi tierra, nunca la am\u00e9. \u00a0A sus habitantes, s\u00f3lo a algunos llegu\u00e9 a querer: eran contadas personas que surg\u00edan de la nada como fantasmas sin rumbo en un pueblo somnoliento, sin distracciones, sin imaginaci\u00f3n, sin movimiento, sin alegr\u00eda, sin nada nuevo que contar ni nada nuevo que inventar; ni siquiera el odio reinaba, que a veces por lo menos distrae a los hombres. \u00a0Era un mundo repleto de conformistas e indiferentes seres que ni cuenta se daban de su abrumador letargo.<\/p>\n<p>Ante tan apagado y l\u00fagubre ambiente, nada adecuado para un joven con deseos de conocer la vida, era inevitable que mis anhelos se tornaran en desesperaci\u00f3n y me obsesionara con la tentadora idea del suicidio. \u00a0\u00a1De alguna forma deb\u00eda escapar a tanto aburrimiento a la vez! \u00a0De ser cierto que uno de los siete egos del ser humano es aqu\u00e9l que no desea hacer nada, quisiera exterminarlo. \u00a0Preferir\u00eda mil veces sufrir, que encontrarme frente a frente con mi enemigo el fastidio.<\/p>\n<p>Una vez que uno se fastidia ya no hay nada m\u00e1s que hacer, porque todo, absolutamente todo, resulta pesado e inoportuno. El que es presa del dolor por lo menos tiene oficio: sufrir y, por otra parte, tiene tema para m\u00e1s tarde: las quejas. S\u00e9 muy bien que Uds., pensar\u00e1n que mi antiguo problema era meramente un problema personal y no relacionado con el ambiente. \u00a0Seguramente, me dir\u00e1n: \u201cNo hay cosas aburridas, lo que hay son hombres aburridos\u201d. \u00a0Y yo les contestar\u00e9: \u201cNo hay cosas aburridas, hay cosas m\u00e1s aburridas a\u00fan\u201d.<\/p>\n<p>Y, efectivamente, les pondr\u00e9 un ejemplo: recuerdo un profesor que se antojaba en darnos lecciones de buen comportamiento como hombre, de excelente esposo. \u00a0En esas ocasiones yo bostezaba quinientas veces por minuto porque la experiencia me ha indicado, a lo largo de los a\u00f1os, que aqu\u00e9llos que sufren de \u201cmariditis verborreica\u201d acaban en la noche peg\u00e1ndole tres bofetadas a sus queridas esposas. \u00a0\u00bfPara qu\u00e9, entonces, tantos sermones de moral y buenas costumbres?<\/p>\n<p>Bueno, continuando con mi discursillo: esta ciudad, para aquel entonces, era estricta en sus costumbres. \u00a0Sus habitantes pose\u00edan el h\u00e1bito de disfrazarse por las noches o, mejor dicho, de quitarse el disfraz que se pon\u00edan durante el d\u00eda. \u00a0Las \u00fanicas, y eran pocas, que no lo hac\u00edan eran las mujeres casadas con cavern\u00edcolas que les hac\u00edan creer a \u00e9stas que segu\u00edan con el antifaz puesto. \u00a0Estas pobres, haci\u00e9ndole deferencia al fastidio, dedicaban sus vidas a comer como desesperadas y luego a tomar jugo de toronja sin az\u00facar para no engordar. \u00a0Los cr\u00edos, para seguir la secuencia, dedicaban su infancia al canto y al grito.<\/p>\n<p>Los j\u00f3venes, como cosa rara, se limitaban a re\u00f1ir con sus progenitores para luego echarle la culpa a la brecha generacional. \u00a0En fin, cada quien buscaba su excusa para no sucumbir en la ola de aburrimiento en que viv\u00edan a diario, y lo peor, \u00a1sin remedio!<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s imaginativo, que yo recuerde, en cuanto a servicios p\u00fablicos, eran los aportes del Concejo Municipal. \u00a0En vista de estar bien enterados que algo deb\u00eda de hacerse para solucionar la problem\u00e1tica del aburrimiento, idearon calles y avenidas completamente llenas de huecos para as\u00ed permitirle a la ciudadan\u00eda conocer las riquezas del subsuelo. \u00a0El carro sal\u00eda inservible pero val\u00eda la pena porque la experiencia, en cuanto a conocimientos, era \u00fanica y espectacular.<\/p>\n<p>Por todo esto, se\u00f1oras y se\u00f1ores, este discurso lo titul\u00e9: La Ciudad del Fastidio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Lida Prypchan Se\u00f1oras y Se\u00f1ores: Soy un historiador que naci\u00f3 en esta ciudad, pero residenciado desde hace m\u00e1s de treinta a\u00f1os en Espa\u00f1a. \u00a0Hoy, aqu\u00ed, se celebran los doscientos a\u00f1os de la fundaci\u00f3n de esta ciudad y, por este motivo, me invitaron a dar un discurso. \u00a0En cuanto a mi profesi\u00f3n, les digo, me &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=137\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-137","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized","nodate","item-wrap"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/137","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=137"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/137\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":920,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/137\/revisions\/920"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=137"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=137"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=137"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}