{"id":136,"date":"2012-10-16T15:26:00","date_gmt":"2012-10-16T15:26:00","guid":{"rendered":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=136"},"modified":"2018-06-15T02:13:09","modified_gmt":"2018-06-15T02:13:09","slug":"el-espejo-la-calle-y-platon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=136","title":{"rendered":"EL ESPEJO, LA CALLE Y PLAT\u00d3N"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Lida Prypchan<\/strong><\/p>\n<p>Durante largos periodos de tiempo Oswaldo se reclu\u00eda en su habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Le parec\u00eda obvia la suposici\u00f3n, entre sus allegados, de que \u00e9l en realidad viv\u00eda en el seno de su familia y no s\u00f3lo en una habitaci\u00f3n de la inmensa casa. En su cuarto ten\u00eda un gran espejo;\u00a0 prefer\u00eda uno solo en vez de muchos, porque m\u00e1s de uno acentuar\u00eda su visi\u00f3n de las cosas y esa posibilidad lo atormentaba.<\/p>\n<p>Su concepto de la soledad estaba muy claro: se dec\u00eda a s\u00ed mismo que ten\u00eda en su interior una fuente inagotable de vida y distracciones. Pero tambi\u00e9n se encerraba en su cuarto a rumiar dolores y recuerdos pasados hasta que, cansado ya de ello y por necesidad de hablar con otros, busc\u00f3 la calle.<\/p>\n<p>En la calle hab\u00eda conocido el intrincado juego de las trivialidades de las que, a fuerza de saborearlas, d\u00eda a d\u00eda se hac\u00eda m\u00e1s dependiente. Se preguntaba de pronto: \u00bfPor qu\u00e9 es tan fascinante la trivialidad?\u00a0 Pero en el fondo de su ser intu\u00eda que hab\u00eda algo, adem\u00e1s de la trivialidad, que le atra\u00eda poderosamente, que le hac\u00eda vestirse y lanzarse al mundo de los extra\u00f1os que caminaban por las calles.<\/p>\n<p>En ciertas ocasiones sent\u00eda la vaga &#8211; incluso fant\u00e1stica &#8211; esperanza de encontrarse con la persona mesi\u00e1nica que le dijera la palabra reveladora. Su misi\u00f3n, seg\u00fan \u00e9l la entend\u00eda, era conocerse a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Y lo hab\u00eda intentado miles de veces por dos diferentes caminos. Uno hab\u00eda sido conocerse a trav\u00e9s del espejo y el otro a trav\u00e9s de la gente.<\/p>\n<p>Al espejo lo amaba como cualquier ser incomprendido ama a quien lo escucha y no lo critica; por eso los hombres solitarios aman tanto a sus perros. Desde muy ni\u00f1o hab\u00eda convivido con su espejo. A trav\u00e9s de \u00e9l pod\u00eda verse, cre\u00eda descubrirse sin ser descubierto. Porque aunque intentaba con esfuerzo descifrar sus gestos en \u00e9l, quedaba lo m\u00e1s indescifrable: su careta.<\/p>\n<p>Sent\u00eda un gran alivio que el espejo ni remotamente supiera todo lo errado, y simult\u00e1neamente, toda la belleza que guardaba en su interior. Y le costaba entender porqu\u00e9 \u00e9l pod\u00eda ver y analizar y hasta medio conocer a los dem\u00e1s y, sin embargo, no pod\u00eda verse a s\u00ed mismo. \u00c9l pod\u00eda observar las partes de su cuerpo pero no pod\u00eda ver lo m\u00e1s importante: los gestos de su rostro, su\u00a0 propia mirada y los defectos que brotaban de su interior. Observarse en el espejo pod\u00eda ser frustrante y reconfortante a la vez.<\/p>\n<p>Frustrante porque sab\u00eda que esa careta que observaba frente a s\u00ed mismo defin\u00eda una parte de su ser.<\/p>\n<p>Y era reconfortante porque lo convenc\u00eda de lo misteriosa que resultaba su persona para los dem\u00e1s seres humanos.<\/p>\n<p>En el experimento de lo mundano, de la calle, las personas buscamos otras personas que nos sirvan de espejo; a eso, a buscar gente af\u00edn, le llamamos simpat\u00eda, y hasta empat\u00eda a lo que sentimos por quien comete nuestros mismos errores sin darse cuenta.<\/p>\n<p>Y sucede como dice Khalil Gibran en su poema \u201c<em>Amigo m\u00edo<\/em>\u201d; mostramos s\u00f3lo nuestras simpat\u00edas y procuramos ignorar las diferencias y caminamos juntos a pesar de que alguna vez uno se perdiera en el amanecer y el otro en la medianoche, y preferimos callarlo para no desilusionarnos o quiz\u00e1s hasta discutir para convencernos de lo contrario, para no reconocer que es imposible conocernos.<\/p>\n<p>Tenemos diferencias innombrables e innumerables y por ello mejor es reservarlo para cada quien y continuar haciendo el simulacro de que compartimos el mismo mundo.<\/p>\n<p>Al leer a Plat\u00f3n tuvo una revelaci\u00f3n. Seg\u00fan Plat\u00f3n el hombre originalmente hab\u00eda sido andr\u00f3gino, es decir, mujer y hombre a la vez y en partes iguales, que luego fueron divididos. Eso explicaba la existencia de dos sexos. Se explicaba, adem\u00e1s, el amor como la nostalgia que tenemos todos de volver a nuestro estado original. De esta manera pudo explicarse el hecho que algunos amantes necesitaran tan poco para entregarse y manifestar esa sensaci\u00f3n. Y se dec\u00edan sin m\u00e1s: \u201c<em>eres lo que desde hace mucho esperaba<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>En todo caso esta teor\u00eda de Plat\u00f3n, le permit\u00eda descifrar o diferenciar cu\u00e1ndo hab\u00eda sentido amor y cu\u00e1ndo no. Lo reconoc\u00eda porque al estar junto a su complemento no se trataba s\u00f3lo de atracci\u00f3n f\u00edsica sino tambi\u00e9n de necesidad afectiva, como la llave que abr\u00eda todas sus puertas. Adem\u00e1s sent\u00eda una plenitud que le permit\u00eda ser m\u00e1s creativo, m\u00e1s tranquilo y responderse m\u00e1s preguntas.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, al dejar de buscar y buscar fue encontrando. Porque no hay que forzar las cosas, ellas vienen solas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Lida Prypchan Durante largos periodos de tiempo Oswaldo se reclu\u00eda en su habitaci\u00f3n. Le parec\u00eda obvia la suposici\u00f3n, entre sus allegados, de que \u00e9l en realidad viv\u00eda en el seno de su familia y no s\u00f3lo en una habitaci\u00f3n de la inmensa casa. En su cuarto ten\u00eda un gran espejo;\u00a0 prefer\u00eda uno solo en &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/psifiloartes.org\/?p=136\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-136","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized","nodate","item-wrap"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/136","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=136"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/136\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":909,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/136\/revisions\/909"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=136"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=136"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/psifiloartes.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=136"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}